Los trending topics son una lista de los diez términos o keywords más repetidos en Twitter. La traducción concreta para este término sería “temas del momento” o “tendencias”, vamos, de lo que más se habla en un momento concreto en la red de microblogging.
Una de las principales caracterísitas de Twitter, al hilo de lo que comentábamos también en el post de hace dos días, es la rapidez con la que se informa de todos los acontecimientos que rodean las vidas de los twitteros. Los usuarios de la red se extienden, por lo que se puede considerar que lo que estos usuarios publican en apenas 140 caracteres, es una radiografía en tiempo real delo que acontece en el mundo.

Un ejemplo claro de esto, son los hashtags “#….facts”, auténticos ciclones en la red twittera, que corresponden a un hilo de conversación que suele tener como origen las desafortunadas palabras o actos (según la opinión de los usuarios) de un personaje famoso -cantantes, políticos o influyencers de algún área- o bien desarrollo de un tema que ha tenido cierto impacto en la red. Grandes ejemplos de ello son el famoso comentario de Bisbal sobre la “soledad de las pirámides” durante el conflicto egipcio, las opiniones de Alejandro Sanz apoyando la Ley Sinde o la opinión de Pérez Reverte sobre la retirada de Moratinos.
Estos célebres “facts” surgen como subtemas de la actualidad como es el caso de las vuvuzelas y el pulpo Paul del Mundial o los comentados antes, surgidos de los conflictos en Egipto, la aprobación de la Ley de Desarrollo Sostenible o las situaciones políticas relevantes del país.
Los grandes trending topics del año pasado fueron el vertido de crudo en el Golfo de México, el Mundial de fútbol y el terremoto de Haití o el iPad, y deberíamos incluir al único ser humano que se ha colado en esta lista: Justin Bieber. Con los trending topics, por tanto, se pueden medir aquellos temas que tienen más interés para el público (al menos el de Twitter, claro).
La idea surgió cuando, una empresa al borde de la quiebra, creó un sistema para poner un orden lógico al caos que existía en el Twitter de la época. Poco a poco, los TT han ido subiendo en popularidad y así, han aumentado de de 2010 a 2011 de 195 a 467 respectivamente. Pero este aumento tiene una explicación lógica. Con la centralización de la información, los TT han cobrado su máximo sentido, ya que aportan la información precisa para el lugar concreto, de manera que se puede ofrecer la información que interesa a los habitantes de una ciudad como Málaga, por ejemplo.
En estos días, la publicidad es uno de los segmentos que más dinero moviliza. Por eso, ocupar los puestos del Top de los trending patrocinados se cobra caro. De este modo, comprar un trending topic patrocinado durante un día puede suponer entre 70.000 u 80.000 dólares, lo que equivale a 42.000 o 49.000 euros. Pero la relación bidireccional que se ha creado en los medios y los usuarios en Twitter no se basa en una dictadura informativa, aunque tampoco puede convertirse en una democracia populista ya que los usuarios influyen en los medios y los medios en los usuarios.
Una pega (si es que se puede definir como tal), es que los trending topics están siendo “víctimas” de la popularidad. Por eso, temas basados en propaganda, campañas políticas o propiciados por los fans están en los primeros puestos del top de TT, mientras que asuntos que afectan realmente a la agenda mediática están desaparecidos. Aunque, en conclusión, aunque los TT dan pistas sobre el interés del mundo virtual, éstas no se alejan demasiado del mundo real.